«No es la más fuerte de las especies la que sobrevive y tampoco la más inteligente. Sobrevive aquella que mejor se adapta al cambio y a su entorno». Charles Robert Darwin (1809-1882)

Hemos visto en el post anterior que las empresas se sostienen bajo la toma de decisiones operativas y estratégicas. Las de corto y largo plazo. En adelante y hasta nueva orden, vamos a trabajar sobre las decisiones estratégicas, es decir, las de que impactan en la sostenibilidad de la empresa, las que atañen a su largo plazo.

También hemos visto que todo proyecto empresarial nace de un propósito. Nace de una visión que hemos materializado en un modelo de negocio. Recordemos que hay que validar el modelo en el mercado, y asegurarse de que funcione. Hemos realizado un estudio de mercado serio (análisis teórico) o bien hemos lanzado el producto o servicio y nuestro cliente lo ha validado (análisis real, más certero por supuesto que el otro, pero no siempre es posible).

En este punto, ya tenemos nuestro modelo de negocio:Tenemos nuestra propuesta de valor y el segmento al que nos dirigimos (recordar el post anterior ).

Seguidamente debemos conocer cómo influye el entorno a mi modelo de negocio. Podemos tener un ejemplo con el tratado de libre comercio que se está discutiendo. Puede ser que éste afecte a mi empresa si exportamos o importamos a Estados Unidos.

Quiero decir con esto que todo aquello que se cuece lejos de nuestra empresa, igualmente puede impactarnos. Por ello debemos estar atentos a los cambios que se suceden en el entorno.

entorno

El entorno

Por entorno conocemos todo aquello que rodea a la empresa y que está fuera de la compañía u organización. Debido a la complejidad del entorno, nos interesa identificar cuáles son los factores más relevantes para nosotros.

Debemos ser conscientes que aspectos como la globalización, los avances tecnológicos, los cambios demográficos, políticos, sociales, etc…, son variables que provocan cambios de manera continua.

Vivimos en un entorno VUCA. ( en este enlace podréis leer más sobre ello en uno de mis blogs de cabecera, el de sintetia). El entorno al que nos enfrentamos es volátil en referencia a la cantidad de cambios y a la velocidad que se suceden.

Es un entorno rodeado de incertidumbre, desde el punto de vista de la falta de seguridad en conocer la evolución de las variables que afectaran a mi empresa.

También es un entorno complejo, con muchas variables y agentes relacionados entre sí, con intereses cruzados y características dispares que piden homogeneizar un modelo estable para prever sus comportamientos. Por último, es un entorno ambiguo y escasamente claro, donde las mismas variables pueden generar consecuencias distintas.

Darwin lo anticipó

Se dice que la inteligencia del individuo radica en su capacidad de adaptación, entre otras cosas. Desde Darwin se viene estudiando esto. Es la teoría de la adaptación, también conocida como la teoría de la supervivencia.  Estudia la capacidad del organismo para asimilar los cambios del entorno y adaptarse correspondientemente con el paso del tiempo. Es decir, y a modo de ejemplo, en un entorno globalizado, y de continuos cambios en el desarrollo de la tecnología, aquellas empresas que no sean capaces de adaptarse a ellos quedaran en franca desventaja con respeto a su competencia. Esto que parece obvio, no se reflexiona lo suficiente desde dentro de las empresas.

Por lo tanto, y debido a las características del entorno VUCA en el que nos encontramos es fundamental  concretar cuáles son los factores relevantes del entorno que debemos tener en cuenta para triunfar.