¿Qué era un Director Financiero?

Uno de los puestos que más han evolucionado en los últimos años, especialmente desde el inicio de la crisis, ha sido la del Director Financiero o CFO. Cuando me preguntaban por mis funciones allá por 2007 o 2008, hacía hincapié en el control de costes, supervisión de la contabilidad, ayudar a otros departamentos para mejorar la eficacia de los procesos, o vigilar el circulante. El realizar estas funciones con éxito, nos garantizaba el respeto y la confianza de jefes y compañeros. Especialmente si éramos capaces de realizarlo en un contexto de profunda crisis económica y financiera.

Sin embargo el cambio tecnológico, entre otras cosas, ha facilitado una mejora en el acceso a la información por parte de los consumidores y clientes, que han provocado entre otras cosas la ruptura con aquellos modelos tradicionales, más estables, hacia otro escenario más dinámico y competitivo. Es por eso que todas aquellas funciones que antes nos garantizaba el éxito, son necesarias, pero ya no son suficientes.

¿Qué debe ser hoy un Director Financiero?

Partimos de la base de que, al final, una empresa se crea y se gestiona para obtener una rentabilidad a cambio de una inversión efectuada por el accionista o propietario.Por lo tanto, la creación de valor es el fin último para el que se crea una empresa. Tenemos claro que hay muchos stakeholders (clientes, proveedores, empleados, sociedad, etc…) sobre los cuales debemos actuar. La creación de valor para todos ellos es indiscutible para la supervivencia de la empresa. Este debe ser el medio para el fin último, que es la creación de valor para el accionista. Este valor se debe asentar sobre dos pilares: Rentabilidad y Solvencia. La sostenibilidad de la empresa va a apoyar sobre ellos, y son los que el CFO debe actuar.

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Volviendo al inicio y tal y como podemos ver a nuestro alrededor, el papel del Director Financieros ha evolucionado y mucho, viéndonos actualmente en la obligación de participar de forma más activa en el propio modelo de negocio, asesorando a gerentes y CEOs en la inversión en productos y servicios que devuelvan la inversión efectuada y garanticen un crecimiento sostenible a la compañía. Desde mi punto de vista, el CFO debe darse respuestas estas tres  preguntas:

  1. ¿Cómo mi área financiera va a aportar valor para el crecimiento de mi empresa?
  2. ¿Qué competencias necesito para hacerlo?
  3. ¿Cómo voy a ayudar a mi equipo de colaboradores dentro del área financiera para que adquieran estas competencias?

Creo firmemente que todos los desafíos a los que nos enfrentamos están muy vinculados a las competencias de la alta dirección. Habilidades como el liderazgo, la comunicación, gestión del cambio o la visión global o 360º, son competencias sobre las que debemos trabajar.

Decisiones del Director Financiero.

El Director Financiero se debe de enfrentar a una batería de decisiones en su quehacer diario. Personalmente me gustó mucho la agrupación de facetas o de funciones que hizo Ana Otero, socia del área de transformación financiera de Deloitte en el pasado Congreso de APD  “El CFSO actual: Valores, estrategia y visión” celebrado en Bilbao.

Las decisiones diarias del Director Financiero, las podemos agrupar en 4:

  • Es el responsable del control y de la imagen fiel de la compañía.

La función de control del CFO surge de manera obligada, como respuesta traducida en mecanismo de evaluación del sistema de gestión de la empresa, al objeto de informar del grado de cumplimiento de sus objetivos.No solamente el CFO debe responder a la pregunta ¿qué ha pasado?, si no también ¿porque ha pasado? y establecer las medidas correctoras oportunas. El CFO debe de establecer los mecanismos de medición que le permiten dar respuesta a estas preguntas. Consecuencia de ello, podemos afirmar que el control ejercido por el CFO es el vehículo práctico y necesario para garantizar la calidad en los procesos de gestión de la empresa.

  • Debe garantizar la eficiencia de los activos.

Sabemos que los activos son, en resumen, instrumentos tangibles e intangibles, en los que la empresa ha invertido una cantidad de recursos económicos para obtener unos ingresos en el futuro. Esto se llama inversión. Cuando la empresa realiza una determinada inversión, tenemos tres consecuencias inmediatas:

  • Tenemos nuestro dinero inmovilizado.
  • A corto plazo, muy posiblemente va a ser complicado y caro revertir la operación de inversión.
  • Incide directamente en la estrategia de la empresa.

Por lo tanto, por una parte el CFO debe conseguir la financiación para poder incorporar el activo y por otra, asegurar el retorno de la citada inversión lo antes posible.Es decir, el CFO ha de ser el garante de que esta inversión genere dinero. Recordemos que el hecho de tener un activo, implica haber tenido que financiarla de alguna manera, ya sea con fondos propios o con deuda, y eso tiene un coste sobre el que el CFO debe actuar.

Como anécdota, escuché en el citado congreso a un colega una frase que recuerdo así: “Los CFOs deben garantizar que del activo del Balance, todo lo que se pueda vender, se debe vender, y del pasivo, todo lo que se pueda alargar, se alargue”. Aunque con matices, me pareció una frase muy ilustrativa.

  • Apoyar a la estrategia.

Se ha producido un cambio de escenario significativo. Ahora el Director Financiero está pasando de ser un mero receptor y ejecutor de la estrategia, a desempeñar un rol mucho más activo a la hora del aportar información al planteamiento estratégico.

El Director Financiero debe conocer el negocio al dedillo a la hora de aportar valor desde el punto de vista de la estrategia. Especialmente, en momentos de transformación y cambio. Parece pues lógico que una silla en el Comité de Dirección a la hora de trazar el rumbo que debe de emprender la empresa en el futuro, esté reservada para el Director Financiero. Aparte de su conocimiento técnico que se le presume, deberá alcanzar unos conocimientos mínimos del resto de áreas, desde las áreas productivas, a las de marketing y recursos humanos, ya que debemos de ser colaboradores y facilitadores necesarios a la hora del planteamiento estratégico.

  • Aportar información inteligente.

El Director Financiero debe ser el ángel de la guarda del Director General o CEO. Debe acompañarle a la hora del planteamiento estratégico, haciéndole ver los beneficios y riesgos que comportan las decisiones propuestas. ¿Que actividades crean valor para la empresa y cuáles no?

El conocimiento tecnológico, matemático, analítico y colaborativo que el CFO pueda poner a disposición de la empresa, servirá de complemento necesario para la aportación de valor para esta.

Como complemento a las 4 grupos de funciones que hemos resumido: Vistos los acontecimiento vividos y sufridos en los últimos años, el aspecto ético será otro de las palancas que el CFO deberá poner a disposición del CEO.

La sociedad no va a consentir que el crecimiento de cualquier empresa no sea apoyándose en los valores que la empresa pregona. Por lo tanto, la coherencia, la ética, la comunicación y la transparencia deben ser principios que el CFO deberá manejar en su toma diaria de decisiones.

El CFO debe reinventarse continuamente, el entorno así lo necesita. Debemos de interpretar un papel fundamental en los procesos de transformación de las empresas, y no quedarnos en la visión cortoplacista del recorte y el despido si queremos asegurar el crecimiento sostenible a nuestros accionistas. Debemos perder el miedo a cambiar, a evolucionar y a transformarnos.