Intro/Contexto

Es de general aceptación que toda iniciativa empresarial lleva asociada dos requisitos para que la empresa sea sostenible. Estos son rentabilidad y solvencia. La rentabilidad viene determinada por el retorno que el accionista le exige a la inversión que realiz. La solvencia como la capacidad de la empresa de hacer frente a sus obligaciones a corto plazo. Este aspecto está estrechamente relacionado con el Capital Circulante.

Seguramente conocíamos a empresas con una cuota de mercado muy aceptable. Contaban un producto o servicio competitivo que podrían reportar unos beneficios considerables. También ofrecer atractivas rentabilidades a sus accionistas. Sin embargo han quebrado ante la imposibilidad de poder continuar con su actividad, al no disponer de un colchón financiero suficiente.

Concretamente recuerdo casos en sectores de la madera o del mármol.Estos sectores eran muy dependientes del sector de la construcción,. Con la crisis financiera, los bancos dejaron de renovar sus cuentas de crédito. Vieron entonces que no podían continuar con la actividad, a pesar de tener pedidos de sus clientes encima de la mesa.

La capacidad de poder afrontar los pagos y otros compromisos a corto plazo, lo podemos resolver a través de una efectiva gestión del circulante.

El capital circulante

Para comenzar, recordamos lo que entendemos por capital circulante. Cuando hablamos de capital circulante, también nos referimos al Fondo de maniobra o Working Capital.Nos referimos a aquellos recursos económicos ( euros ) que resultan de la diferencia contable entre activo y pasivo circulante (activos y pasivos corrientes). Tambien sería la diferencia entre los Recursos Permanentes (Patrimonio Neto + Pasivo No Corriente) y Activo No corriente.

Capital Circulante= AC-PC

Capital Circulante= PN+PnC-AnC

En ambos casos el resultado es el mismo, aunque personalmente me inclino por la segunda. Conceptualmente veo más claro su significado desde el punto de vista del pasivo.Sería la parte de los recursos permanentes ( PN+PnC) que me queda para financiar mi operativa diaria (Una vez descontado el AnC).

Una regla de oro aplicable al 95% de los casos. Toda inversión a largo plazo (construcciones, maquinaria, equipos informáticos, etc…) se ha de financiar con recursos a largo plazo. Toda inversión a corto plazo (existencias, créditos a clientes, tesorería…), se financia con recursos a corto plazo. Nunca al contrario.

Como ejemplo muy gráfico, uno en la economía doméstica. Sería como pagar la comprar del supermercado a 30 años. O financiar la compra del piso de la playa, a 30 días. Pues en la empresa es igual.

El 5% restante sería aquellas empresas que generen mucha caja. Podrán acometer inversiones con muy poca financiación ajena, como las franquicias dentales o supermercados.Su capital circulante es financiado prácticamente en su totalidad con el dinero de los clientes.

Llegado a este punto, tenemos que recordar y lo haremos muchas veces en los contenido de este blog. La variable fundamental, madre de toda las variables en el ámbito financiero, es la variable TIEMPO.

Dicho esto, dentro de la gestión del capital circulante, podemos encontrarnos en tres escenarios posibles:

  • Exceso de capital circulante

Ocurre cuando el tiempo que trascurre desde que pongo el primer euro en mi cadena de producción hasta que me paga mi cliente por el producto o servicio terminado es menor que el tiempo desde que el proveedor me trae la mercancía hasta que le pago. Es decir, que cobro antes de pagar.

Es el caso, por ejemplo, de los mencionados sectores de los hipermercados y franquicias dentales. En el primer caso, los supermercados cobran al contado al cliente (periodo de cobro = cero días) y sin embargo pagan a sus proveedores al algunos casos hasta a 120 días, por lo que tienen 120 días de financiación gratuita.

En el caso de las clínicas dentales, el cliente suele pagar por adelantado el 100% del tratamiento. Aunque éste dure 6 meses o un año, la empresa está financiando sus gastos estructurales con el dinero de sus clientes. Es decir que tengo capacidad de financiación.

Cuando nos encontramos en este tipo de empresa, estamos ante el único caso donde tener un capital circulante negativo, no es peligroso. Hoy mi pasivo circulante es mayor a mi activo circulante. Sin embargo tengo la seguridad de que mañana voy a meter en la caja dinero cuando abra el supermercado. Y voy a tener recursos para afrontar mis compromisos.

  • Capital circulante ajustado ( escenario ideal)

Ocurre cuando el tiempo que trascurre desde que pongo el primer euro en mi cadena de producción hasta que me paga mi cliente por el producto o servicio terminado es mismo que el tiempo desde que el proveedor me trae la mercancía hasta que le pago.  Es decir, que el período de pago a proveedores es igual al plazo de cobro.

Decimos que es el escenario ideal porque no tenemos recursos ociosos. Aunque parezca extraño, tener un colchón de 100.000 euros es improductivo. Muchas veces esto no es fácil de entender.

Una anécdota. No son pocos los empresarios al mando de pymes solventes y con una generosa cuota de mercado, con un único KPI. Utilizan es el saldo en la cuenta corriente. Si a principios de mes tenemos mas cash que a principios del mes pasado, es que vamos bien. El saldo ideal que debemos tener en cuenta es el justo y necesario para la operativa diaria, y no más.

  • Necesidad de capital circulante

Ocurre cuando el tiempo que trascurre desde que pongo el primer euro en mi cadena de producción hasta que me paga mi cliente por el producto o servicio terminado mayor que el tiempo desde que el proveedor me trae la mercancía hasta que le pago. Es decir, que pago antes de cobrar.

Es el caso de la mayoría de las empresas que desde que ponen su primer euro en la cadena de producción hasta que cobra del cliente trascurre mas tiempo que el plazo de pago que le exige el proveedor.

Por ejemplo, una fábrica de muebles que vende a tiendas de decoración. La empresa compra la madera al proveedor a 30 días. Desde que el proveedor deja la madera en la fábrica hasta que se fabrica el mueble trascurren 10 días ( cortado de la madera, ensamblado, montaje, pintura…). Tardamos 15 días en venderlo y otros 30 en cobrarlo.Es decir que desde que entró la madera en la fábrica han trascurrido 55 días ( 10+15+30 días ). Pues ya sabemos que voy a necesitar dinero para financiar los 25 días de diferencia, es decir que tengo necesidad de financiación.

En conclusión, la solvencia de nuestra empresa, entendiendo como empresa solvente como aquella que posee la capacidad de dar respuesta a nuestros compromisos a corto plazo con proveedores, administraciones, hacienda, seguridad social, empleados, etc…, es la base para la supervivencia de la empresa.

Tener la capacidad de realizar una adecuada gestión de los compromisos a corto plazo, es decir, la gestión de nuestro capital circulante, es clave.