Cada día los responsables financieros se enfrentan a gran número de situaciones donde adoptar decisiones sobre el Activo Corriente. A estas decisiones del día a día, yo las llamo decisiones operativas.

Como me considero una persona ordenada, me gusta ir por partes. Realizo una distinción entre el tipo de decisión que debo tomar según el objeto. Es decir, si debo decidir algo sobre mi Activo Corriente o mi Pasivo Corriente.

Cosas que el Director Financiero tiene que decidir respecto al Activo Corriente:

Ya sabemos que el director financiero debe conocer muy bien el negocio y todo lo que lo rodea. Solamente así tendrá la certeza de las inversiones mínimas necesarias que deberá afrontar la empresa. El analizar y conocer a fondo la cadena de valor de la empresa, le otorgan al CFO valiosa información. Le aporta conocimiento clave a la hora de establecer los criterios de cómo debe de gestionar el capital circulante.

Aspectos como conocer cuál es nuestro cliente más rentable para poder establecer los créditos comerciales, la rotación de existencias, la tesorería mínima que debemos tener, plazos de entrega, etc…, es una información que el Director Financiero debe manejar en su día a día para realizar una correcta y efectiva gestión del circulante.(Decisiones operativas que yo llamo).

De este modo podrá comenzar a dibujar su mapa de financiación.Es decir, de dónde ( la fuente de financiación ) y cuánto ( los recursos necesarios) va a obtener para financiar estas inversiones. Cada tipo de inversión requerirá un tipo de financiación, en función de la operación. Respecto el Activo Corriente, y para ir al grano, vamos a ver las deciciones respecto a las tres elementos clave que componen el Activo Corriente: Las existencias, los clientes y la tesorería.

Decisiones sobre Existencias.

El Director Financiero debe vigilar que se produzca una adecuada rotación de éstas. Si  un producto que está en almacén no se vende, pueden pasar varias cosas:

  1. Ocupa espacio, y el espacio nos cuesta dinero.
  2. Se queda obsoleto, se pasa de moda y baja su valor. Esto nos cuesta dinero.
  3. Se puede deteriorar, y el deterioro tambien nos cuesta dinero.
  4. Es un dinero en forma de producto que tenemos improductivo, y la improductividad nos cuesta dinero.
  5. Nos genera un gasto de gestión al precisar un control de almacén, y por supuesto, esto también nos cuesta dinero.

Decisiones sobre Clientes

Siguiendo por el Activo Corriente, nos encontramos con los Clientes. Cuando hablamos de clientes desde el punto de vista financiero, estamos hablando de facturas pendiente de cobro, es decir, que cuanto menos Clientes mejor. Tenemos que conseguir cobrar lo antes posible. Para ello, es muy importante tener optimizado nuestros procesos de cuentas a cobrar:

  1. Hay que hacer contratos a los clientes. Déjate asesorar por tus servicios jurídicos y contempla un documento simple, reducido y ágil. Esto te evitará malentendidos con el cliente y por supuesto reducirá la probabilidad de impagados en el futuro.
  2. La facturación debe ser efectiva, es decir, correcta y en tiempo. Tan pronto hayamos acordado en el contrato, la factura debe estar en la mesa de nuestro cliente. No hay que esperar a la prestación del 100% del servicio para  emitir la factura y, por supuesto , ésta debe de estar correctamente emitida.
  3. No esperar a que la factura esté vencida para reclamarla. Nos tenemos que asegurar que antes de que llegue ese fatídico momento de tener un impagado, el cliente haya recibido la factura, y no se haya perdido por el camino.

Sabemos que existen fórmulas para obtener un adelanto sobre las facturas que tenemos pendientes de cobro, como el factoring. Este es un instrumento que tiene un coste, por lo que debemos estudiar bien su implantación, ya que puede ser que se coma el margen comercial de la operación, si éste es muy ajustado.

Decisiones sobre Tesorería

El responsable financiero deberá vigilar la tesorería y realizar un ajustada previsión de ésta a 2-3 meses. La tesorería es la como la gasolina que hace que el motor ( la empresa) funcione. Al igual que para las inversiones en activos fijos, el Director Financiero deberá realizar una correcta previsión de sus necesidades de tesorería y proponer las fuentes de financiación para obtenerla.

Por último, tenemos que separar la tesorería operativa de la no operativa. La primera será una inversión en circulante en toda regla y es la tesorería que realmente necesita  mi empresa para su día a día para financiar su actividad.

La tesorería no operativa no debe formar parte de mi activo corriente, (ya que es un excedente de tesorería), y aquí no me aporta nada, es decir, es una inversión improductiva.Para los excedentes de tesorería, el CFO tendrá que analizar aquellos productos financieros interesantes en cuento a rentabilidad y riesgo, para colocar los excedentes de tesorería ( si los hubiera) , al objeto de no tener activos improductivos.