Cómo exprimir tu cuenta de resultados (2). Conoce tus costes.

Hablemos de costes. En el post sobre la cuenta de resultados  hablamos sobre cómo exprimir tu cuenta de resultados. Decíamos que a través de la ella podríamos obtener información muy relevante sobre las causas del resultado final de la explotación.

Las empresas obtienen sus beneficios por las ventas de sus productos y servicios. Este beneficio se ve minorado por el coste variable asociado a cada producto y servicio (la diferencia es el Margen Bruto).

La suma de los Márgenes Brutos de todos los productos y/o servicios es el Margen Bruto de la empresa.

¿Es lo mismo un Gasto que un Coste? No exactamente.

Aunque pueden dar lugar a confusión, un gasto y un coste no son exactamente lo mismo.Un Gasto es una reducción del Patrimonio Neto de la empresa, bien por la reducción de un activo o el incremento de un pasivo. Iría a la Cuenta de Pérdidas y Ganancias. Es decir que lo que aparece en una cuenta de pérdidas y ganancias son gastos.

Un coste es un gasto ocasionado por la utilización/consumo de un factor productivo, y es lo que iría a la cuenta de resultados. Es decir que lo que aparece en una cuenta de resultados son costes.

Un ejemplo sería la compra de materias primas. La compra es un gasto y el coste sería la parte de las materias primas que la empresa ha utilizado o consumido.

Tipos de Costes.

Hay muchos tipos de costes en función de la finalidad para la cual los estemos utilizando: (costes de los factores, de los productos, costes directos e indirectos, costes variables y fijos, costes de oportunidad, laborales, etc…)

Para poner un poco de orden, a mí me gusta hacer una simple clasificación. Me gusta catalogarlos en función únicamente en función de su imputación a los distintos procesos productos, líneas de productos o servicios, es decir entre costes fijos y variables. La suma de costes fijos y variables, nos dan los costes totales.

Costes Fijos y Costes variables

La clasificación de costes fijos y variables nos dan, como ya hemos visto, mucha información. Y es información muy valiosa para la toma de decisiones (rentabilidad de un producto, de un centro productivo, de un departamento en concreto, etc…).

La clasificación de los costes en variables y fijos nos aporta la REALIDAD DE LA EMPRESA.

Respecto a los costes variables, y puesto que son un factor determinante en la rentabilidad final de la empresa, veamos algunos ejemplos de en función de la actividad de la empresa:

  • Empresas productoras. Serían las materias primas y materiales auxiliares, así como los costes inherentes. Transporte de la compra, aranceles, et, la mano de obra directa, la amortización de la maquinaria, energía consumida, etc….
  • Empresas de servicios:Serían la mano de obra directa. Profesionales componentes del servicio, materiales inherentes al servicio, amortización de la maquinaria esencial para la prestación del servicio (equipos técnicos), energía consumida, etc…
  • Empresas comercializadoras no productoras. Coste del producto, costes inherentes a la compra del producto, como pueden ser transporte de la compra, aranceles, etc.

Respecto a los costes fijos, son todos aquellos en los que la empresa va a incurrir independientemente de las ventas. Es decir, cuánto nos vale abrir la puerta de la empresa cada mañana aunque no vendamos nada.

Por último, recordar que esta clasificación es única para cada empresa, y la clasificación y método de imputación dependerá del controller o persona encargada, e irá en función de la información que se pretenda obtener.