Cómo saber cuanto vale mi empresa II. Metodología de Flujos de Caja.

En el post anterior, al realizar el análisis sobre cuanto vale mi empresa, vimos que se pueden aplicar distintos métodos de valoración. El método de Descuento de Flujos de Caja es el más utilizado por que se acerca más a la realidad.

Al realizar la valoración de una empresa bajo métodos dinámicos, lo que hacemos es una proyección futura de sus resultados y de la capacidad de esta empresa en generar la caja suficiente para retribuir a los que la estan financiando.

Riesgo, incertidumbre y rentabilidad.

A la hora de realizar esta valoración, siempre vamos a estar sometidos a una cierta incertidumbre. Esta incertidumbre o riesgo, vendrá determinado por la actividad de la empresa, el mercado donde opera, recursos y capacidades, solvencia financiera, etc… Cuando hacemos un ejercicio de valoración, debemos de tener en cuenta este riesgo. A mayor riesgo, la valoración de la empresa será menor.

Esta proyección futura que hemos visto, debemos de descontarla, es decir, traerla al presente, ya que la valoración la estoy haciendo en este momento. Como lo que proyectamos al futuro está sujeto a riesgo e incertidumbre, hay que penalizar esos resultados futuros de la empresa a través de %, denominado tasa de descuento.

Por otro lado, para calcular el valor de una empresa, debemos conocer cual es el coste de su estructura financiera. Una empresa se financia con recursos propios ( a través de los accionistas fundamentalmente ) o con recursos ajenos ( financiación bancaria, emisión de deuda, leasing, renting, etc…) .

El precio de los financiadores.

Toda esta financiación tiene un coste. En el caso de los accionistas , la rentabilidad exigida a su inversión y que luego recibirá vía dividendos. En el caso de los recursos ajenos, el tipo de interés de las diferentes operaciones. El coste medio de toda la financiación de la empresa será,  al fin y al cabo, la media ponderada de las distintas fuentes de financiación.

Este coste ponderado es el coste de oportunidad que los financiadores están dispuesto a asumir. De este modo, la rentabilidad que se le exige a esa empresa que vamos a valorar deberá ser superior a este coste de capital, ya que de lo contrario, dejaría de ser atractiva al no poder cubrir las expectativas de estos financiadores.

En resúmen, que al realizar la valoración tenemos que tener en cuenta una tasa de descuento. Esta tasa de descuento será el coste de oportunidad, o coste del capital que los financiadores estén asumiendo al invertir sus recuros en esta empresa y no en otras inversiones.

Fases para saber cuando vale mi empresa

Ya que sabemos cómo funciona los métodos dinámicos de valoración de empresa, veamos los pasos a realizar dar efectuar un correcto análisis:

Paso 1 : Business Plan, o Plan de Negocio:

Debemos analizar nuestro modelo de negocio. La empresa que vamos a entrar a valorar , si es verdad que se le presupone un futuro sobre el que vamos a realizar los cálculos de su valor,debe tener un modelo de negocio.

Este modelo de negocio es lo que tenemos que tener claro antes de empezar a realizar cuaquier análisis: Clientes, proveedores, recusos necesarios, propuesta de valor , etc…,  debe estar perfectamente armado y ser coherente. De lo contrario nuestra valoración carecerá de rigor y no nos será de mucha utilidad.

Paso 2: Inversiones y Financiación.

Una vez que sabemos cual es nuestro modelo de negocio, y puesto que para conocer cuánto vale la empresa tendremos que realizar unas proyecciones futuras, la siguiente pregunta es : ¿Qué inversiones vamos a necesitar para ejecutar mi modelo de negocio?. La otra pregunta obligada es.: ¿De dónde vamos a sacar los recursos para obtener esas inversiones?.

Cuando hablamos de inversiones, hacemos referencia tanto a activos fijos como terrenos, construcciones, maquinaria, etc…, como a capital circulante, tan necesario para financiar las operaciones del día a día.

Paso 3 : Flujos de Caja que esperamos obtener.

Estos flujos de caja saldrán de las proyecciones financieras del plan de negocio que tengamos. Las magnitudes a considerar descansan exclusivamente bajo criterios de caja, es decir, entradas y salidas de efectivo.

Este hecho discrimina aquellos registros contables que no supongan movimientos de efectivo. Lo que lo que nos interesa es medir la a caja que nuestro modelo de negocio. Si es capaz de generar en el futuro, y si es suficiente para satisfacer las necesidades de los financiadores.

Paso 4: Descontar los Flujos de Caja.

Una vez estimados los flujos de caja futuros de la empresa a valorar, el último paso es descontar esos flujos al valor presente. Para ello deberemos de conocer la fórmula financiera y los elementos que la componen:

Descuentos de Flujos de Caja

Donde:

FCn= Flujo de Caja estimado para cada año n.

K= Tasa de descuento.

FCR= Flujo de Caja Residual, es decir, el Flujo de Caja estimado que va a generar la empresa con perpetuidad.

g= Tasa de crecimiento de ese Flujo de Caja perpetuo.

Conclusión

Sin querer entrar demasiado en aspectos excesivamente técnicos, podemos concluir con la siguiente reflexión. La valoración de una empresa vendrá determinanda por sus expectativas y valor futuro. No tanto por lo que ha hecho en el pasado.

Debemos conocer desde su propuesta de valor, sus proyecciones financieras, hasta finalizar con el descuento de la caja futura. Esta es la metodología más aceptada para realizar una valoración que, si bien no está libre de aspectos subjetivos, será más acercada a la realidad.

Saludos.