Mucho se escribe y se habla sobre cómo afectará a las nóminas de los trabajadores la subida del SMI. Vaya por delante mi pensamiento: El incremento por decreto de los salarios no me parece lo más acertado para mejorar la vida de los trabajadores, ya que la inflación se ocupará de lapidarlo. Pero bueno, este post no va de eso. Va sobre cómo afectará a las empresas, especialmente a las PYMES.

El Gobierno recientemente elegido ha cumplido con una de sus promesas que, visto desde la óptica de la rentabilidad de la PYME, se convierte en una amenaza si no se activan una serie de resortes.

¿Cómo afecta la subida del SMI a la PYME?

La subida les afecta  porque engrosa los gastos de personal que la empresa tiene que soportar dentro de su cuenta de resultados. Si analizamos la cuenta de resultados de una empresa, la subida puede afectar a los gastos fijos o a los gastos variable, dependiendo si el trabajador en cuestión está directamente vinculado a la producción de bienes y servicios que la empresa produce o vende.

Si los trabajadores afectados  forman parte de mis costes fijos.

En este caso, los costes fijos de la empresa aumentan. Eso provocará que se eleve su punto de equilibrio o break even. Es decir, que la empresa tenga la necesidad de ingresar más para ganar lo mismo. Y se ingresa más de tres maneras: Vendiendo más unidades del bien o servicio, aumentando su precio unitario o las dos cosas a la vez. Si la empresa está en condiciones de hacerlo, lo hará a sabiendas de que tendrá que incurrir en más gastos, de marketing por ejemplo.

Si no lo está, bien porque su contrato esté limitado a un precio fijo ( como muchas que gozan de contratos públicos) , o simplemente porque no haya demanda, palmarán pasta. Y si la empresa no quiere palmar pasta, que vienen siendo lo normal, despedirá.

Si los trabajadores afectados  forman parte de mis costes variables.

En este caso estamos hablando de que se reducirá su margen bruto. Cuando se reduce el margen bruto de un producto o servicio, la empresa podrá actuar de dos manera, ( suponiendo siempre que la empresa quiera seguir ganado lo mismo):

  • Incrementar los precios, a costa de perder competitividad en el mercado, especialmente si competimos en precio.
  • Reducir costes variables. Donde ahora tenemos 5 trabajadores, dejaremos 4 a costa de perder calidad. Aunque esto es discutible, ya que puede ser que la empresa esté sobredimensionada, pero esto es ya otro tema.

Lo que yo haría.

Sería ingenuo pensar que, con 4 años por delante con este gobierno, esto se va a quedar así. Quiero decir con esto que la empresa deberá realizar un análisis serio para saber en qué medida le puede afectar estas políticas en el futuro, ya sean de manera directa como hemos visto o de manera indirecta.

¿Y porqué digo de manera indirecta? Porque habrá quien piense que es un empresario sin trabajadores a su cargo y esto no le afecta. O bien los sueldos de sus trabajadores están muy por encima del SMI. Vale. Pero piensa que quizás estás externalizando algunos servicios como la limpieza, la seguridad, y otros  de poco valor añadido cuyos trabajadores sí se vean afectados. Esto provocará la subida del precio de lo que actualmente ahora estás pagando por esos servicios externalizados, con lo cual te afecta de igual manera.

En resumen, lo que yo haría sería un análisis en profundidad de los costes de mi empresa. Proponer mejoras en mis procesos que permitan absorber ese incremento en los costes, ya sean fijos o variables.

Lo que yo nunca haría.

Por último me gustaría decir lo que nunca haría: Actuaciones como pagar en B, reducir a los trabajadores la jornada de manera encubierta, reducir la calidad de los productos o servicios o engañar a Hacienda son actuaciones que, si bien a corto plazo puedan parecer la única salida, no son sostenibles a medio plazo.

Saludos

 

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