La financiación fuera de balance son aquellas obligaciones que tiene la empresa y que no aparecen en el pasivo. Si no aparecen en el pasivo, hay muchas posibilidades de que pasen inadvertidas.

Acabamos de cerrar el año 2019 y en muchas empresas se ven sometidas a análisis de sus cuentas. Auditores, empresas matrices, inversores, socios, etc. solicitarán información financiera y las empresas con sus directores financieros y CEOs al frente, querrán salir bien en la foto.

Uno de los ratios que más peso tienen a la hora de medir la buena salud de la empresa es el endeudamiento. Es decir, las obligaciones que la empresa mantiene con terceros, especialmente el endeudamiento financiero.

Financiación oculta o fuera de balance

Recordemos que una de la información más crítica que nos ofrece el pasivo de un balance, es el nivel de compromisos de pago que tiene la empresa en el futuro próximo. Esta información dejar entrever el riesgo potencial de la empresa.

El problema del endeudamiento oculto o financiación fuera de balance, es que no nos permite detectar estos riesgos, al no aparecer la información en el balance. Es decir, que hay una serie de riesgos potenciales que, si no profundizamos en el análisis de la cuentas, pueden a pasar inadvertidos.

Por otro lado, recordemos que si no se registra el pasivo, tampoco se hace el activo. Este hecho tiene un impacto positivo hacia el ROI.

El ejemplo clásico de financiación fuera de balance

Un ejemplo sencillo de financiacion fuera de balance es el apalancamiento operativo. Es decir, la puesta a disposición de un activo financiado a través de un contrato de renting. La norma contable nos indica que el alquiler es un gasto y no debe aparece en el balance. Sin embargo, esta operación va a exigir una salida de recursos durante una serie de años futuros , por lo que existe un obligación a largo palzo y con ello, un riesgo que puede pasar inadvertido si no se profundiza en el análisis de las cuentas.

Recomendaciones para detactar  la posible exitencia de financiación fuera de balance

  1. Analizar la información cualitativa de la empresa. Los financieros tendemos a verificar únicamente los números, nos encantan. Prescindimos en muchas ocasiones de la información cualitativa que se escode en las cuentas anuales, especialmente en la memoria.
  2. Buscar y analizar con profundidad los compromisos de la empresa a través de arrendamientos operativos, y observar los vencimientos.
  3. Medir posibles incrementos elevados del ROI, cuando no se ha producido un crecimiento en los resultados que lo justifiquen. Esto nos puede llevar a detectar una reducción del nivel de activos recogidos en el balance.

Saludos.