Llevamos una semana de confinamiento obligado por la crisis sanitaria ocasionada por el dichoso coronavurus COVID19. Ha sido una semana horrible, especialmente por la cantidad de vidas que se está cobrando esta crisis.

Por otro lado, no son pocos los empresarios y empresarias con las que he hablado estos días que se han visto obligados a cerrar por la declaración del estado de alarma. Por regla general, la solución del ERTE ( Expediente de Regulación Temporal de Empleo) está siendo la solución estrella.

Medidas como el cierre temporal o la declaración del ERTE, llevarán a los empresarios y emprendedores a no moverse de casa. Se verán obligados a repensar el futuro de la empresa más allá del mes de mayo, que es el escenario más optimista que ahora se plantea.

Este parón ha favorecido iniciativas muy ilusionantes, como la de AJE (Asociación de Jóvenes Empresarios) , para ayudar a la empresas ante la crisis. Por otro lado el Gobierno tambien ha sacado un paquete de medidas de índole económica, aunque más cosméticas que efectivas, desde mi punto de vista. Estas medidas que vienen desde el exterior a la empresa están muy bien, son bienvenidas y son de ayuda. Bien.

Repensar la empresa

Sin embargo, son los líderes de nuestras empresas los que van a coger el timón y llevarlas a buen puerto. Son los que ahora no duermen por el qué pasara. Los que no duermen porque han tenido que echar la persiana y mandar a sus empleados a casa. Los que no duermen porque no saben si van a poder salir de esta situación. Los que no duermen por miedo a perder lo que han estado construyendo durante años.

Y puestos a coger el timón, debemos saber hacia dónde queremos dirigir el barco. Hay que volver a hacerse preguntas importantes para obtener respuestas importantes.

Hay muchas empresas que van a sufrir un reseteo. Que van a poner el contador a cero porque esta crisis les ha podido arrebatar su ventaja competitiva. Porque ha disparado sus costes, reducido sus ingresos o ahuyentado a sus clientes…o porque sus mejores empleados se han ido a la competencia.

Por cualquiera de estas causas, las empresas que quieran volver a brillar tienen que hacerse preguntas y repensar la empresa tras el COVID19.

Y las preguntas que se deben hacer giran en torno a tres ejes: La estrategia, las personas y las finanzas.

La estrategia

La estrategia es el timón, es el hacia dónde nos dirigimos. Es probable que tras la crisis, parte de tu estratégia pasada se vea afectada y haya que pivotar. Vuelve a plantear las siguientes preguntas:

  1. ¿Tenemos claro para qué estamos en el mercado?
  2. ¿Sabemos donde queremos estar a medio plazo?
  3. ¿Ha cambiado mi situación de poder frente a clientes, proveedores y competidores?
  4. ¿Sigue siendo mi producto o servicio competitivo?

Las Personas

Son muchos las empresas que tras el confinamiento y el cierre obligado de negocios han tenido que despedir a sus empleados y enviarlos a casa de manera temporal.

Este puede ser un buen momento para repensar la empresa tras el COVID19 desde la perspectiva de las personas. Replanteemos:

  1. ¿Está mi equipo alineado e implicado con los objetivos de la empresa?
  2. ¿Tenemos una estructura de personal adaptada a la consecución de los objetivos?
  3. ¿Tenemos un sistema de gestión de personas adecuado a nuestros valores?

Las Finanzas

No olvidemos que las empresas se crean para ganar dinero de manera sostenible, solucionando problemas . Y esta sostenibilidad a largo plazo se sujeta en dos pilares: Rentabilidad y Solvencia.

Por este motivo, es el momento de repensar la empresa tras el COVID19 desde la óptica financiera y dar resupuesta a las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es mi objetivo en términos de rentabilidad y / o Beneficios?
  2. ¿Cómo de endeudados estamos? ¿Tenemos capacidad de responder ante nuestros acreedores financieros y comerciales?
  3. ¿Conocemos los márgenes de contribución de mi producto o servicio y cuánto tengo que vender para alcanzar dichos objetivos?
  4. ¿Cuál es la rentabilidad de mi inversión y cuánto me cuesta soportarla?
  5. ¿Tenemos una planificación a medio plazo: Plan financiero, presupuestos anuales, etc.?

Es hora de pararse a analizar toda la empresa en su conjunto, de hacer un 360º. Sólo así podremos sentar las bases del futuro incierto que nos acecha.

El entorno VUCA nos ha golpeado muy fuerte con esta crisis. Y esto es sólo un ejemplo de que hay que estar preparado para lo que pueda venir.

Saludos!