Hace unas semanas escribía sobre la manera que hay que repensar la empresa tras la crisis del COVID19. En esta ocasión y gracias a la Escuela ESESA, he podido compartir mis reflexiones sobre lo que nos vamos a encontrar, y sobre todo cómo vamos a actuar desde la gestión de nuestras empresas para superar al COVID19

He querido realizar un análisis por la empresa en su conjunto y realizar un recorrido de 360º por toda la organización a fin de mejorar la gestión para superar al COVID19.

10 píldoras de Gestión para superar al COVD19

Proteger al equipo

Empecemos por proteger al equipo. Durante estas semanas donde la mayoría de nosotros vamos a permanecer confinados, es muy posible que hayamos perdido contacto con nuestro círculo profesional más cercano.

Compañeros, clientes, proveedores, etc., al final las empresas y nuestros equipos están formados por personas. Tras cada una de ellas, hay una historia y unas consecuencias de la pandemia. Ahora más que nunca es el momento de hacer equipo, de empatizar y de darle un sentido más humano y cercano a las relaciones profesionales.

Decía Marco Aurelio allá por el siglo II que, lo que no es bueno para la colmena, no es bueno para la abeja.

Evaluar la salud de la empresa

El tsumani del Covid19 ha hecho y va a hacer mucho daño a la empresa. Desde que nos vimos obligados bien a cerrar, o bien a reducir al mínimo la actividad allá por el 14 de marzo, cada día ha sido un auténtico desafío.

Esta tormenta ha impactado en nuestras empresas terriblemente, y de ahí que lo primero que de las primeras actuaciones que tengamos que afrontar será la de evaluar daños.

Un primer análisis sería un DAFO que nos acerque a la realidad, porque nuestro modelo de negocio es muy probable que haya sufrido algún tipo de transformación, en mayor o menor escala.

La obligada reducción de costes provocado por la caída de ventas, obligará a muchas empresas a transformar la manera que en que trasladan su propuesta de valor a sus clientes. Antes que nada tendremos que analizar y conocer dónde estamos, cómo ha quedado el barco tras la tormenta para comenzar a llevar la empresa a buen puerto.

Revisar la Estrategia

Tras el análisis toca reflexionar sobre lo que vamos a hacer y cómo vamos a afrontar el futuro próximo. Es muy probable que los objetivos que teníamos establecidos para este año 2020 haya que reformularlos en cuestión de dos semanas.

Esta revisión estratégica nos va a abrir el camino sobre las actuaciones que tenemos que emprender de manera paulatina. Empezando por revisar los objetivos de ventas, los costes asociados a las ventas, las políticas de recursos humanos o la estructura de financiación habrán quedado obsoletas. Antes de comenzar a remar, debemos conocer hacia dónde vamos y las herramientas con las que contamos.

Enfilar mi cliente

En algunos casos las empresa se van a ver obligadas a cambiar su modelo de negocio y van a tener que cambiar de cliente objetivo.

Una empresa con la que colaboro en Marbella relacionada con la hostelería, se ha visto obligada a cambiar su cliente objetivo puesto que el que tenía previo al COVID19, simplemente, ha desaparecido.

Nos vemos en la obligación de cambiar la propuesta de valor que ofrecemos a nuestro cliente puesto que mi cliente ya no es el que era. Bien porque la manera en que le trasladaba mi producto o servicio ya no le vale o bien el precio ya no lo puede pagar.

Por lo tanto, otras de las reflexiones obligadas es la revisión de la propuesta de valor a mi cliente para superar al COVID19.

Auditar mi producto o servicio

Como consecuencia de lo anterior, el producto o servicio va a tener que cambiar en algunos de sus atributos. Si cambia la manera en que se lo entrego al cliente, cambiarán mis costes variables.

Si nuestro negocio es un restaurante y ahora mi aforo se ve reducido un 50%, es probable que tenga que cambiar la carta al no ser asumibles los costes de producción en cocina por motivos de economías de escala.

En una clínica dental, la especial dedicación a aspectos relacionados con el contagio del virus ( desinfección, equipos de protección, acumulación de agendas, etc..) provocará que los costes de los tratamientos se eleven y por lo tanto el margen de mi servicios se reducirá.

La auditoría de producto, por lo tanto, se hace necesaria también para detectar si seguimos disponiendo de nuestra ventaja competitiva. Ya sea en costes, diferenciación, especialización o cualquier otra ventaja competitiva que disponíamos, tenemos que aclarar si continuamos disponiendo de ella.

Ajustar Gastos Fijos

Nuestra estructura de gastos fijos estaba establecida para un determinado volumen de ventas y unos costes variables muy estudiados. Esto ha cambiado y tenemos que ajustar.

Gastos de personal, gastos generales y financieros van a tener que ser adaptados a la nueva realidad. La incorporación de los empleados para el caso que hayamos tenido que realizar un ERTE deberá ser estudiada y analizada con detenimiento. Gastos asociados a procesos non core o incluso inversiones que teníamos planteadas para este año 2020 deberán ser aplazadas en el tiempo, posiblemente.

Al cambiar el coste variable y vernos obligados a reducir los gastos fijos, nuestro punto de equilibrio se va a ver alterado. Debemos de estudiar este indicador tan necesario si queremos superar al COVID19.

Proyectar la Financiación

La siguiente pregunta va relacionada con los recursos con los que contamos para funcionar bajo el nuevo escenario. Las operaciones con clientes y proveedores a corto plazo van a cambiar y por lo tanto las Necesidades Operativas de Fondos , tambien.

Muchas empresas han solicitado créditos ICO para financiar su circulante como consecuencia de la caída de ventas. Debemos de ser cautos con estas medidas y tener muy claro que esto lo tenemos que devolver.

Ahora más que nunca se hace necesaria un control de la tesorería ajustado y realista, materializado en un presupuesto semanal de 5-6 semanas vista y compaginado con la devolución de la deuda que hayamos podido contraer.

Visualizar el futuro

Visualizar es hacer visible por algún procedimiento lo que normalmente no se puede ver a simple vista. En el caso que nos ocupa se trataría de replantear nuestro escenario a 3 o 5 años con toda la información de la que disponemos, a sabiendas que cada 3 meses haya que revisarlo.

El objetivo de realizar una planificación a varios años es reducir incertidumbre. Está claro que un suceso como el COVID19 es impredecible y que seguramente estaría contemplado en muy pocos planes financieros. Sin embargo, este debe ser unos de los escenarios en el futuro, manejar la incertidumbre.

El entorno VUCA ha venido para quedarse y esto puede parecer que colisiona con una planificación. Y así es. La solución está en planificar de forma flexible, es decir, integrar el cambio en el ADN de la empresa, ser ágiles y huir de rigideces en nuestras proyecciones.

Escrutar a la tripulación

Ahora más que nunca los recursos humanos con lo que contemos son decisivos. Debemos de analizar nuestra política de recursos humanos. Nos vamos a ver obligados, en muchos casos, a elegir entre quien se queda en esta transición y quien no. Tendremos que decidir entre quién rescatamos del ERTE y quién nunca va a volver.

Y estas decisiones no pueden ser tomadas a la ligera. Debemos de profundizar en el análisis de puestos de trabajo que contemple las nuevas funciones y responsabilidades.

La gestión de personas es de lo más desafiante que nos podemos encontrar en el día a día de nuestras empresas. Un buena política de motivación a los empleados será clave para encontrar ese engagement o compromiso de nuestros empleados y afrontar los grandes desafíos que presentan las empresas en la actualidad .

Aprender de los errores

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí. No nos podemos permitir el lujo de repetir los mismos errores

En la actualidad y a la velocidad que vivimos el día a día de nuestros negocios, solemos caer en la precipitación y equivocarnos al decidir. De ahí la importancia de tener un buen plan de control de la gestión, que nos establezca los indicadores clave para ver si vamos bien o no.

Lo que no se mide, no se puede mejorar. Y si no medimos nuestra gestión, en muchos casos, no vamos a poder reaccionar ante los errores hasta que sea demasiado tarde.

Hasta aquí mis reflexiones para superar al COVID19. Te deseo la mejor de las energías para para afrontar lo que está a la vuelta de la esquina. Es durante la peor de las tormentas cuando se conoce a los buenos pilotos.

Un fuerte abrazo. Cuídate.

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